Menú
laRepúblicaCultural.es - Revista Digital
Inicio
LaRepúblicaCultural.es - Revista Digital
Síguenos
Hoy es Miércoles 28 de junio de 2017
Números:
ISSN 2174 - 4092
PORTADAS

A tumba abierta, de Carlos Fortea - LaRepúblicaCultural.es - Revista Digital

Bárbara, Nuria y la entonces pequeña Elenita, los tres personajes femeninos que rondarán la vida de un investigador privado, sin que él sepa percatarse hasta el final de que son el núcleo de mucho más que su trabajo. En esta novela negra de Carlos Fortea se manifiesta, de forma más patente, la importancia que el autor otorga al término “justicia” a través de su relato, pero también a través de la intención de su texto.

república, cultural, revista, digital, literatura, novela, negra, policiaca, carlos fortea, a tumba abierta, santillana, La República Cultural

A tumba abierta, de Carlos Fortea

Justicia en dos tiempos para una historia oculta

Tip A Friend  Enviar
Versión para imprimir de este documento Versión imprimir
A tumba abierta
Ampliar imagen

A tumba abierta

Portada de la novela de Carlos Fortea.

A tumba abierta
Ampliar imagen
A tumba abierta

Portada de la novela de Carlos Fortea.

DATOS RELACIONADOS

Título: A tumba abierta
Autor: Carlos Fortea
Editorial: Santillana (2016)
Formato: tapa blanda con solapas; 224 pág.
ISBN: 978-84-9122-155-5

Julio Castro – La República Cultural

Bárbara, Nuria y la entonces pequeña Elenita, los tres personajes femeninos que rondarán la vida de un investigador privado, sin que él sepa percatarse hasta el final de que son el núcleo de mucho más que su trabajo. En esta novela negra de Carlos Fortea se manifiesta, de forma más patente, la importancia que el autor otorga al término “justicia” a través de su relato, pero también a través de la intención de su texto.

- Porque realmente no se ha hecho justicia –dijo, y respiró hondo. Ya sabemos todo lo que supimos durante tantos años, pero nada ha cambiado después de saberlo.
- Sí ha cambiado –repliqué-. La verdad es importante. No se puede vivir si no se tiene.

Si ya en el caso de la anterior, Los jugadores, que nos ubicaba en el París de entreguerras una vez finalizada la Primera, hacía alusión a las grandes y pequeñas injusticias cruzadas en la vida, ahora propone un salto temporal y temático, centrándonos en un argumento dual, mediante el cual relatará una historia en presente actual y otra en un presente de los últimos tiempos de la dictadura franquista.

El género, a caballo entre novela negra y policiaca, arranca con el encargo a un detective privado de la investigación sobre un posible legado del padre de Elena Riesco, será narrado en primera persona, mientras que la parte histórica de un caso del pasado se entremezcla en capítulos alternos hasta el final. La secuencia que escribe Carlos Fortea en esta ocasión, recoge muy bien ciertos detalles acerca del cruce entre la policía y la entonces llamada brigada político social, órgano secreto del fascismo que controlaban los elementos del partido único de Franco al menos durante su dictadura, y que actuaron al margen de la ley hasta 1978, pese a ser una organización estatal reconocida.

Cada momento de esta historia cuenta con sus diferentes patrones, si bien sobrevuela el relato actual la idea del continuismo de aquellos elementos, tapando la suciedad oculta de su propio pasado común. Ahí es donde sale a la palestra el encargo por parte de Elena, para conocer la justificación de las palabras que le contaron de su padre, un policía asesinado a tiros, acerca de unos papeles y de una finca de la que nunca tuvieron conocimiento en la familia.

Ya en anteriores ocasiones, el autor ha querido dejar clara la diferencia entre la historia y la novela histórica, por otra parte encontramos el lugar para situar una novela de ambientación histórica, que permite generar al público que la lee ciertas inquietudes por buscar más contenidos, para conocer informaciones que no son de estudio general hoy día, pero que en su momento suponían la realidad cotidiana para toda la población.

Establece claras diferencias entre los tipos de policías que intervienen, aquellos que son claramente corruptos y vinculados al régimen, quienes se mantienen en su profesión, por otro lado llegada de la necesidad, y quienes son flexibles y juegan a dos bandas continuamente, a fin de beneficiarse de ambas posiciones aparentemente sin mancharse las manos. En este y otros aspectos, el autor delata su clara influencia por parte de la novela negra del otro lado del Atlántico, y creo que con un cierto sabor del Philip Marlowe de Chandler. Por si no quedara claro, la joven acompañante que le saldrá en el personaje de Bárbara recalcará esta conexión, que será complementada con la historia romántica y los líos que acompañen al investigador.

Ha querido añadir también, en honor a los autores negros, otra secuencia muy Bogart, de detective caballero que trata de salvar a amigas en apuros, uniendo el relato a la cuestión del acoso laboral y sexual, a través de Marta, la excompañera de estudios. Es un personaje que servirá para tratar esta cuestión, pero también como apoyo a los celos que derivan de otras relaciones.

Como siempre, Carlos Fortea nos ofrece una novela bien narrada, con un interesante diseño en el que un elevado número de personajes son completamente creíbles, y que atisban elementos del pasado que denuncia. Recoge la idea de historicidad de algunas de las anteriores, si bien recoge más elementos de estilo argumental de El comendador de las sombras (2013), pero relacionados con el rumbo que veremos en Los Jugadores (2015), y ciertos toques temáticos de El diablo en Madrid (2012).

FORO DEL ARTÍCULO
¿Quién eres?

Tu mensaje

Alojados en NODO50.org
Licencia de Creative Commons