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Natalia Kasatkina y Vladimir Vasiliov
Los directores del Ballet Clásico de Moscú durante la presentación.
Foto: Julio Castro. |
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Julio Castro – laRepúblicaCultural.es
Se llevó a cabo la presentación de los espectáculos que el Ballet Clásico de Moscú va a representar entre finales del 2009 y comienzos del 2010 en Madrid que, en esta ocasión corresponden a dos grandes trabajos como es El Cascanueces, que se interpretará en las primeras semanas, y La Cenicienta, que vendrá a continuación.
En la presentación participaron los responsables de la dirección del ballet, así como la primera bailarina, presentados y traducidos por Tatiana Solovieva productora responsable de traerlos a España durante estos años. La introducción a las obras fue breve, ya que no precisan de un gran detalle, al haberse interpretado en otras ocasiones en Madrid, aunque como señalaron, el éxito con el público es relativo entre los trabajos que el Ballet Clásico de Moscú tiene en cartel, ya que en nuestro país hay un espectador más clásico, que si no conoce bien la obra baja en asistencia, lo que hace que, debido al elevado coste para mover la compañía, y a que habitualmente no se mueven con subvenciones en nuestra capital, tengan que ir a un repertorio más reducido respecto de aquello que tiene más éxito en otros países, que permiten ofrecer más espectáculos.
También se habló acerca de las consecuencias de la desintegración de la Unión Soviética, el antes y el después, dado que hasta la Perestroika había ciertos problemas a la hora de elegir las obras a representar, pero cuando llegó la caída del sistema soviético, los directores indican que han tenido serios problemas de dinero, además de otros derivados de las diversas administraciones, como la construcción del gran teatro que tienen previsto y paralizado desde principios de los ’90, y que debe edificarse sobre unos terrenos de hectárea y media que poseen en el centro de Moscú, pero que mientras unas administraciones les ofrecen la ayuda para edificarlo, otras le niegan los permisos y quieren quitarles el terreno.
Otro de los serios problemas consecuencia de la caída de la URSS fue que muchos de los grandes integrantes de las compañías de danza se fueron, dado que les ofrecieron mucho dinero desde otros países. No obstante, aclara Natalia Kasatkina, ya que la mayoría de los maestros de danza permanecieron allí, han podido sustituir a aquellas grandes figuras por otras más jóvenes e igual de importantes en su desempeño profesional. Por su parte, Vladimir Vasiliov señala que mientras que nosotros compramos los talentos, ellos los crean, y aquí queda claro que siguen existiendo dos sistemas y dos concepciones del mundo y de la forma de hacer.
Lo que parece más sorprendente de toda la charla que los medios hemos escuchado durante la presentación, es la modestia y el respeto con que estos dos grandes artistas y directores del Ballet Clásico de Moscú se refieren a los coreógrafos y creadores que han venido antes que ellos, cuando afirman que apenas han hecho retoques y modificaciones a los originales durante estos años, y que cuando lo hacen, lo llevan a cabo con el máximo respeto por aquellos grandes creadores, como si ellos no lo hubiesen demostrado en estos más de 40 años.
También es encomiable la introducción de nuevas obras en nuestro país, de manera progresiva, aunque les cueste a veces perder dinero o tener que compensar pérdidas con la representación de las más conocidas. Y es que mantener hoy día en nuestro entorno un ballet clásico tan grande de gira, es casi imposible, ya que los esfuerzos se van mermando, como viene ocurriendo en Rusia desde hace unos años.
Respecto a la primera bailarina, Viktoria Smirnova, indica que pese a llevar ya 10 años en la compañía (comenzó a trabajar en ella con 17), se encuentra muy a gusto, considera que ahí se ha hecho grande y que no tiene ninguna intención de dejarla. Así que es una satisfacción pensar que todavía hay gente dentro del mundo de la danza que no son simples empresarios, pese a la crudeza de las circunstancias y a lo duro que ha sido siempre el trabajo en este ámbito.
La compañía ha estado los últimos meses de gira por España y ahora vienen de Portugal, esperemos que pronto traigan otras obras más nuevas o más desconocidas en nuestro país, tal y como prometen en este momento.
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