|
Publicado el Domingo 7 de febrero de 2010, a las 10:58
|
IMÁGENES Y DATOS RELACIONADOS |
| Click en las imágenes para ampliar |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
|
Autora: María Alfageme
Intérpretes: Gloria Echevarrías y Natalia Narbón
Dirección: Lidio Sánchez Caro
Escenografía, vestuario y diseño gráfico: María Marcos Patiño
Música original: Andrés Lores
Producción ejecutiva: Artistas y Punto
Producción: Teatro Lagrada
Para más información:
Artistas y Punto
Es por tu bien
Fechas pasadas
|
Fecha: del Jueves 25 de febrero de 2010 al
Domingo
28 de febrero de 2010
Lugar: Teatro Lagrada - c/ Ercilla, 20 (Madrid)
Horarios:
jueves a sábado: 21:00h
domingos: 20:00h
Entradas: 10€ (reducida 8€)
Información y reservas:
Teléfono: 91 517 96 98
lagrada@teatrolagrada.com
Teatro LaGrada
Fecha: del Jueves 18 de febrero de 2010 al
Domingo
21 de febrero de 2010
Lugar: Teatro Lagrada - c/ Ercilla, 20 (Madrid)
Horarios:
jueves a sábado: 21:00h
domingos: 20:00h
Entradas: 10€ (reducida 8€)
Información y reservas:
Teléfono: 91 517 96 98
lagrada@teatrolagrada.com
Teatro LaGrada
Fecha: del Jueves 4 de febrero de 2010 al
Domingo
7 de febrero de 2010
Lugar: Teatro Lagrada - c/ Ercilla, 20 (Madrid)
Horarios:
jueves a sábado: 21:00h
domingos: 20:00h
Entradas: 10€ (reducida 8€)
Información y reservas:
Teléfono: 91 517 96 98
lagrada@teatrolagrada.com
Teatro LaGrada
|
|
|
|
| |
 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Es por tu bien
Natalia Narbón y Gloria Echeverrías son hija y madre en la obra de María Alfageme.
Foto: Julio Castro. |
|
|
|
|
| |
|
|
|
|
Julio Castro – laRepúblicaCultural.es
Cuando el espectador escuche o lea el título de la obra, es muy probable que perciba la posibilidad del contenido de la misma, porque es una frase muy manida. Desgraciadamente, en nuestra sociedad ese “es por tu bien” se ha utilizado mucho en otro contexto más cruel como es el de la dominación machista en la pareja. Pero no es el caso, estamos ante una obra dedicada en su eje principal a la ruptura generacional.
El enfrentamiento o la ruptura generacional es un tema bastante tratado, en el cine y la literatura y, por supuesto, en el teatro. Con sus complejos o sin ellos, con parámetros que compliquen la situación, como Edipos o Electras, o bien, como en este caso, en un análisis del conflicto de autoridad frente al ejercicio de la libre rebeldía.
En esta obra de María Alfageme, el texto lleva a dos mujeres, madre e hija, que probablemente no tienen nada en común salvo la ambición transmitida a la descendencia, que se reconvierte en afán de liberación en mayor medida que en la necesidad de obtener beneficios materiales, aunque no exento de ello. Es un nuevo trabajo de la compañía Artistas y Punto, que bajo la dirección de Lidio Sánchez Caro estrenan ahora en una producción de Teatro LaGrada.
Hay matices frente a otros textos del mismo ámbito, que denotan que se trata de una autora, en femenino quiero decir, porque el tratamiento de los dos personajes, muestran un tipo de relación que sólo puede darse entre mujeres, ya sea en la dureza del enfrentamiento verbal (y hasta en los hechos), que tratan de eludir de manera inmediata como si no tuviese importancia… siempre hasta un límite, por supuesto. Pero aún la forma de resolverlo es propia de mujeres hasta el conflicto final.
Un enfrentamiento que llega a sacar un arma de por medio, pero la obra, deja en cierto modo en el aire la sensación de si ocurre realmente, o se trata de lo que ambas piensan que puede llegar a ocurrir, pero conseguirán evitar.
El segundo eje de la obra es el de la posición familiar, dentro de un entorno con dinero y posesiones, que sirve de aliciente a esa lucha de poderes tras la muerte del padre y en la intención materna de hacerse con el control de todo, en la suposición de que el dinero y el juego con la herencia la hará valedora del dominio sobre los hijos. Así, se trata de una doble lucha, por el espacio vital de libertad y por el mantenimiento de un estatus. Mientras la hija exige un reconocimiento como persona y en sus derechos, la madre no ceja en el ejercicio de la dominación y la autoridad. Así se demuestra también en el espacio escénico, en los movimientos en círculo entorno a la mesa de la cocina. Esa cocina que debiera ser el lugar de reunión más íntimo, por lo que se presta al símil del punto donde saldrán los temas más delicados en la relación. Pero es un lugar convertido en algo más frío, que ya no es de la familia, sino del servicio doméstico, pero que la hija tratará de retornar a la última navidad que pasaron todos juntos. Ese ambiente hipócrita de la navidad que parece que tiene que solucionar hasta las más graves disputas familiares, pero que no puede sellar heridas que se abrieron en el seno familiar, porque más bien sirva para lacerar del todo.
Ambas actrices caracterizan su papel de manera muy ajustada, ya sea Gloria Echeverrías en el papel de madre con la autoridad rota, que se resiste a los envites de Natalia Narbón, que representa a esa hija rebelde, que ha tenido que marcharse de casa y que ha tenido que pelearse su ruptura matrimonial con el enfrentamiento directo de la madre que, lejos de apoyarla, prefiere evitar el conflicto de un divorcio.
Dar vueltas a esa mesa, enfrentarse de esquina a esquina como en un ring de boxeo, miradas de desafío y palabras duras dichas sin necesidad de levantar la voz, son los elementos que crean el ambiente de la obra.
|