J.M. Persánch - laRepúblicaCultural.es
Hoy más que nunca las utopías son necesarias, porque los sueños y los ideales nos hacen libres, y éstos no se pueden encorsetar en leyes, y mucho menos secuestrar o desoír. El movimiento del 15-M es una declaración de intenciones surgida por el profundo descontento socio-económico al ver cómo los de siempre siguen siendo los de siempre, y ante la indolencia e incompetencia de la casta política. Tal vez, el aspecto más interesante del 15-M es que todos caben (cabemos) en ese movimiento, ya que no ha sido rehén de ningún pensamiento único excluyente. En cierto modo, con mayor o menor convergencia, cada cual se representa a sí mismo. Quizás sea esa precisamente la utopía del siglo XXI, es decir: Teniendo en cuenta que disponemos de una tecnología sin precedentes, ¿Por qué no hacer valer la soberanía del pueblo ejerciéndola de forma real? En otras palabras, ¿Por qué no transformar la democracia representativa en una democracia directa (democracia real) en la que los ciudadanos voten (votemos) las propuestas de las cortes que elaboren los partidos políticos a través de internet? Si la constitución recoge que la soberanía reside en el pueblo ¿Por qué, salvo escasas excepciones de referéndum, debe estar secuestrada por un reducto de privilegiados llamados políticos en la era de internet? ¿Por qué no me puedo representar yo a mí mismo?
Veamos: La carta magna de 1979 (tantas veces sacralizada) establece, al menos, que:
Artículo 9.2 Corresponde a los poderes públicos promover las condiciones para que la libertad y la igualdad del individuo y de los grupos en que se integra sean reales y efectivas; remover los obstáculos que impidan o dificulten su plenitud y facilitar la participación de todos los ciudadanos en la vida política, económica, cultural y social.
Artículo 23.1 Los ciudadanos tienen el derecho a participar en los asuntos públicos directamente o por medio de representantes, libremente elegidos en elecciones periódicas por sufragio universal.
Si la constitución ampara mi derecho de “participar directamente,” y los poderes públicos deben “remover los obstáculos que impidan o dificulten su plenitud y facilitar la participación de todos los ciudadanos en la vida política, económica, cultural y social.” Entonces, si reclamáramos ejercer nuestra cuota de soberanía de forma directa ¿Estaríamos hablando de una utopía o de una posibilidad?
Repasemos la definición de polítoco refereda en otro centro de poder, según la Real Academia de la lengua española:
político, ca.
(Del lat. politĭcus, y este del gr. πολιτικός).
1. adj. Perteneciente o relativo a la doctrina política.
2. adj. Perteneciente o relativo a la actividad política.
3. adj. Cortés, urbano.
4. adj. Cortés con frialdad y reserva, cuando se esperaba afecto.
5. adj. Dicho de una persona: Que interviene en las cosas del gobierno y negocios del Estado. U. t. c. s.
6. adj. Denota parentesco por afinidad. Padre político (suegro) Hermano político (cuñado) Hijo político (yerno) Hija política (nuera)
7. f. Arte, doctrina u opinión referente al gobierno de los Estados.
8. f. Actividad de quienes rigen o aspiran a regir los asuntos públicos.
9. f. Actividad del ciudadano cuando interviene en los asuntos públicos con su opinión, con su voto, o de cualquier otro modo.
10. f. Cortesía y buen modo de portarse.
11. f. Arte o traza con que se conduce un asunto o se emplean los medios para alcanzar un fin determinado.
12. f. Orientaciones o directrices que rigen la actuación de una persona o entidad en un asunto o campo determinado.
De acuerdo, especialmente, a la definición 8, los ciudadanos aspiramos a regir los asuntos políticos, históricamente a través del voto representativo y, mediante este acto, delegando la confianza en un tercero. Pero, ¿Por qué delegar en un tercero una vez cada cuatro años cuando puedo ejercer mi voto de forma directa a través de internet todos los días?
A continuación he recogido algunas declaraciones recogidas en el Manifiesto acampada Sol (click para leer entero) de 2011. Y un número de citas que condensan el sentir de este movimiento social espontáneo. Que, aunque tan solo suponga un brindis al sol, tal vez haga cierto el dicho aquel: “España se arregla en los bares”
“Nadie os obligó a ser políticos. Ninguno de nosotros os pidió que sirvierais al país. Fue vuestra decisión, libre y soberana, así que no vamos a bajar el listón de nuestra exigencia, al contrario, vamos a incrementarlo como nunca antes lo habíamos hecho y vamos a convertir nuestra determinación en el motor de una revolución pacífica que no podréis ni soñar en detener.”
“…no habéis hecho vuestra parte del trabajo.”
“…una generación entera mejor preparada que ninguna otra antes está agonizando sin futuro. Por vuestra culpa.”
“Ahora lo sabemos: con vuestra hambre de prebendas y vuestra medrosa intemperancia habéis vendido nuestro país y nos habéis vendido a nosotros. Lo peor es que también queréis que paguemos la factura de vuestras pavorosas componendas.”
“…Vosotros solo nos miráis desde arriba, insaciables, pidiendo más y más y más.”
“Hasta hoy os hemos pedido poco, muy poco. Solamente que no metierais mano en la caja, que no anduvieseis a la gresca por una silla apenas unos centímetros más alta que la otra, que conocierais y respetarais la Constitución, que entendierais nuestras necesidades como sociedad, que fuerais demócratas en el más estricto sentido de la palabra y que protegierais a los más frágiles de entre nosotros. Los servidores públicos sois vosotros y estáis a nuestra disposición.”
- No somos anti-sistema, el sistema es anti-nosotros
- Estáis despedidos. Sin 45 días. Ni paro.
- Me sobra mes a final de sueldo
- No hay pan para tanto chorizo
- ¿Dónde está la izquierda? al fondo, de la derecha
- Si no nos dejáis soñar, no os dejaremos dormir
- Se alquila esclavo económico
- Error 404: Democracia not found
- Error de sistema. Reinicie, por favor
- Esto no es una cuestión de izquierda contra derechas, es de los de abajo contra los de arriba
- Vivimos en un país donde licenciados están en paro, el presidente de nuestro gobierno no sabe inglés…y la oposición tampoco
- Mis sueños no caben en tus urnas
- Políticos: somos vuestros jefes y os estamos haciendo un ERE
- No falta el dinero. Sobran ladrones
- Manos arriba, esto es un contrato
- Ni cara A, ni cara B, queremos cambiar de disco
- Rebeldes sin casa
- Democracia, me gustas porque estás como ausente
- Nosotros buscamos razones, ellos victorias
- Ya quisiera un político ser libre como yo para decir lo que piensa
Para acabar, estando de acuerdo en el fondo del mensaje del movimiento 15-M (rara vez se puede estar de acuerdo en todo lo redactado -forma y estilo-) y por compartir el sentimiento de indignación, me gustaría aportar un poco de esperanza a través de un delirio:
Un delirio simple y deseado
por JM. Persánch
Creemos una historia que mire al futuro, que tome en cuenta a “los nadies” de Galeano… a ti y a mí, un esfuerzo para que se dé voz al desgraciado; persigamos la utopía, no de un mundo mejor, sino de un mundo más justo.
Ofrece la mano al desconocido, sin miedo, y mírale a los ojos que no harán falta palabras. Descubre el placer de ser feliz… viendo y haciendo feliz a otros, descubre el derecho a creer y hacer de esa creencia realidad.
Confía en mí, sin pedir credenciales a cambio. Confía en la palabra escrita, y en tu naturaleza sabia de hombre bueno. Ábrete a la esperanza de saber que tus hijos vendrán a un mundo más justo, y agradecerán que un día como hoy, decidiéramos crear una historia conjunta repleta de abrazos y besos de una utopía lograda.
[Fragmento del Poemario Utopías, 2011.
-a la venta desde septiembre-
Perteneciente al Grupo Literario Palabras Indiscretas]