Julio Castro - laRepúblicaCultural.es
Dicen que ¡Así no se puede! nació de forma accidental, lo que no cuentan es, hasta qué punto, la descripción es literal. Pero luego, algun@s compañer@s de danza de las 4gatosbaixochan (o como casi las rebautiza Milagros Galiano, las “Cuatro Gatos Underground”), me explican que un accidente de danza durante un previo a la exhibición, dio lugar a que Mila tuviera que improvisar algo para dar cobertura a su compañera Irene Sequeiros durante la muestra que tenían más tarde. Así es el mundo artístico, y si Así no se puede, habrá que hacerlo de otra manera. Ahora han decidido dejar encadenados los dos trabajos, para poner algo más de humor e improvisación en el conjunto, así que esta danza-teatro, en la que Mila cuenta que su compañera no ha podido venir, porque como es docente en un colegio público, los recortes de Aguirre le han hecho buscarse otro trabajo entregando pizzas. Y como no puede ser, ha decidido improvisar, pero no le gusta bailar sola, así que con la colaboración de alguien, montará una coreografía básica improvisada, donde, desde luego, tampoco falta el correspondiente sentido del humor: ella se lo guisa y ella se lo come, porque para eso es la prota.
Como al rato ya está lista Irene, este preludio dará paso al verdadero objeto de la noche, que era Pasodoble. Un ejercicio agotador para todo el mundo, ya sean ellas en escena, como el público que salimos extenuados por el ejercicio que demuestran en el escenario. Y es que las dos bailarinas consiguen transmitir su esfuerzo y más a l@s allí congregad@s, además de un recorrido por distintas escenas que enlazan en un análisis de relaciones sociales que se debe extraer del entorno del trabajo que realizan, en parte por aproximación y en parte por percepción directa.
Así, la lucha que mantienen como boxeadoras de ring, desde su preparación, concentración, adecuación de los complementos y lucha, hasta las posteriores transformaciones, han conseguido convertir la danza de la lucha con guantes en una danza que prácticamente acaba en faldas de cuadros y floripondio en el pelo. Digo prácticamente, porque luego llega el momento de las intervenciones: una con la otra, de manera que lo que primero fue lucha y luego exhibición coordinada, acaba por convertirse en contacto físico, tratando cada una de obligar a la otra a hacer lo mismo, como una forma de condicionar lo que debe ser, lo cómo hacer, como estar o moverse. Quizá por esto, todo acabe en un momento anterior, la de las boxeadoras de ring: y es que todo es una lucha, bella o feroz, pero lucha al fin.
Entre la música y las luces, además del movimiento coreográfico, hay sorpresas escondidas en la escena, que no se descubrirán hasta el momento preciso. Son pequeños detalles que han querido dejar para cada momento preciso y que también les sirven para marcar estilo. La iluminación que marca el espacio del cuadrilátero tiene un formato interesante (tal vez algo escaso en algunos lugares, pendientes de arreglos -es estreno en la sala-), y fuera de él da lugar a un juego de luces frontales y contras, que consiguen recortes visuales muy efectistas. Además de las luces, el sonido con el que juegan, sea las composiciones originales, sean las versiones de sus voces, contribuyen a la parodia de la función sobre la realidad. Y para remate, en la parte más física de los movimientos, consiguen ejecutar de una manera muy fluida ejercicios que reciben así la sensación de sencillez, que no tienen.
En cuanto a la coordinación de los trabajos, han querido jugar a la simetría rota a medida que avanza el desarrollo, lo que resta esa monotonía de hacer lo mismo a modo de espejo: cada una es cada cual, no hay necesidad de coincidir, sino de diferenciarse. Creo que esa es también parte de la expresión que quieren hacer. En fin, el Pasodoble de boxeo discurre por el momento de un pasodoble de faldita a cuadros y floripondio, para desembocar finalmente en esa lucha difernciadora.
Curiosamente, es la segunda vez en esta semana y en diferentes lugares, que me encuentro con la transformación en danza del ejercicio del boxeo. Si el otro día Inés Boza abría el ciclo Territorio Danza con un trabajo en el que se incluía algo relacionado, ahora son 4Gatosbaixochan quienes traen el suyo, en el que venían estando hace unos meses. Como sugería Pere Pinyol, el movimiento del boxeo es pura danza. Y yo creo que la improvisación y la experiencia de los artistas del cuadrilátero tiene mucho que ver con lo que aquí se demuestra en este paso a dos.
Sinopsis
Pasodoble
Es un combate-crítico. Utilizando la danza contemporánea como canal, se investiga en la condición humana para observar que hay similitudes en aspectos que aparentemente no tienen nada que ver, esos lugares comunes que definen el carácter del ser humano.
Pasodoble es un dúo que se compone de tres partes claramente diferenciadas, y el paso de una a otra tiene la intención de romper la dinámica de la pieza, que se mantiene dentro de un mismo significado y que busca producir un “enganche” en el espectador y una serie de preguntas a cerca de uno mismo.
¡Así no se puede!
Es una pieza de danza contemporánea que interactúa de forma directa con el público, buscando la implicación del espectador con el material y la idea coreográfica y que busca en todo momento la complicidad con él y el sentido del humor.
Se utiliza el absurdo y la ayuda improvisada de alguien del público que desconoce lo que tiene que hacer, lo que aporta a la coreografía, además de la situación cómica, una gran cantidad de posibilidades y de riqueza, puesto que nadie sabe lo que puede pasar.
¡Así no se puede! nace de forma accidental, y es casi una improvisación de texto y danza que puede variar, es abierta ya que tiene como característica especial que cada función puede ser diferente; siendo el espectador y el “colaborador” ambos con sus respectivas implicaciones los que hacen que tenga un ritmo, que tome un camino u otro.
La compañía
La compañía de danza 4gatosbaixochan se forma en el año 2009 por las bailarinas/coreógrafas Milagros Galiano e Irene Sequeiros.
Las trayectorias de ambas bailarinas/coreógrafas se inician con el clásico, completando paralelamente la carrera de danza clásica, y evolucionando posteriormente hacia la danza contemporánea, escogiendo un trabajo muy físico y energético, emocional y con un toque de humor.
Trabajaron para varias compañías tanto clásicas como contemporáneas: cía. Víctor Ullate y LaMegaló Teatro-Móvil (Milagros Galiano) y cía. Marcapasos (Irene Sequeiros).
Coincidieron en la cía. caraBdanza, con la que participaron entre otros en: Certamen Coreográfico de Madrid 2007 y 2008, en el VII Certamen de Coreografía Burgos-Nueva York 2008, galardonados con el 2º premio y en varios circuitos de danza (Distrito Danza, Nuevos creadores, Gracias X Favor, Gala del Día Internacional de la Danza de Madrid 2004 y 2010)
En 2009 forman la cía. 4GatosBaixochán, con la que han girado durante 2009/2010 con el espectáculo Mujeradas en distintos teatros: Teatro Lagrada, Sala Triángulo, Espacio DT, Teatro Paco Rabal de Madrid, Teatro de la Sensación de Ciudad Real.
En el año 2011 participan en el Proyecto 4&Vencida con la colaboración de Espaciomenosuno con “Así no se puede!” obteniendo una gran acogida del público.