Julio Castro - laRepúblicaCultural.es
Plásticos blancos envuelven el entorno y cuelgan de las paredes y columnas en el Museo de Ciencias Naturales. Una bomba atómica arrasa todo el paisaje en la pantalla y va creciendo hacia el cielo. Pieles, gorros, máscaras, monos blancos y botas… “No huele a perro, ni a tierra… ya no me conozco, no me encuentro los ojos”. Es un nuevo trabajo de Los Hedonistas en el que la poética de Cristina Peregrina, al igual que en ocasiones anteriores, conduce a través de un mundo que parece surrealista, cuando no es más que nuestro propio ser visto desde dentro de los sentimientos y puesto en medio de nuestra nada común: esa tierra que destruimos a marchas forzadas.
En esta ocasión el texto y la música predominan absolutamente sobre el movimiento. Aquí las máscaras no son de teatro, no es comedia, son máscaras antigases:
- Me preguntas si hay esperanza.
- Sé que no vamos a volver a casa.
Ahora toca volver a empezar. ¿Qué significa volver a empezar? Buscar una canción…
Las máscaras desaparecen. Estamos ante “la enfermedad blanca” todo perdió su color tras una explosión, todo nuestro mundo ha cambiado y, sin embargo, no estamos ante una obra apocalíptica en sus objetivos, sino que presenciamos una descripción de un futuro con una humanidad cargada de esperanza a pesar de su historia destructiva.
No sólo hablan de la destrucción, también del paso del tiempo y su relatividad (“¿la felicidad depende del tiempo?”) y aquí vuelve a colación el tema de Alicia que ya tocaran en su anterior montaje (Cuerpos dejan cuerpos), sólo que aquí la perspectiva que entonces se refería a la edad del individuo y a la desaparición de los referentes en la memoria, aquí están hablando de la lucha contra el tiempo para llegar a algún lugar, que en realidad no parece existir. Es otra manera de tratar la relatividad del tiempo.
El formato repite esquemas de ocasiones anteriores, ya que pequeños fragmentos poéticos acaban componiendo un todo en un espacio común, que tienen una línea argumental, a veces algo difusa, pero que gira entorno a un núcleo central. Si en las anteriores nos hablaban de la acumulación de bienes (Concierto para la acumulación) o del riesgo de la pérdida ante el envejecimiento (Cuerpos dejan cuerpos) aquí estamos ante el riesgo del camino de destrucción de nuestro mundo, y Hedonistas tratan de investigar en sus causas, como modo de aportar sugerencias de solución. Todo ello se envuelve en texto, poética y música electrónica, que encaja de una forma muy adecuada en los conceptos y también en el entorno.
Cristina, como buena poeta, se ve influida en lo más personal a la hora de escribir, y por eso me quedo esencialmente con su historia de la madre pulpo, con ocho corazones para querer más, que sacrifica su vida por proteger la supervivencia de sus crías hasta que eclosionan de los huevos. Es un hermoso ejemplo de amor altruista en este mundo en el que calificamos estas acciones como un modo de supervivencia de la especie, para distanciar y dividir el carácter animal del humano. El Gran Blanco no es un trabajo para la acción, pero sí un estupendo espacio para la reflexión.
En esta ocasión Los Hedonistas juegan a plantear un mundo blanco. En un futuro no muy lejano, tras una guerra nuclear, llega una nueva glaciación y desaparece gran parte de la biodiversidad. Son muy pocas las especies que consiguen sobrevivir. Todas ellas tienen la particularidad de ser blancas. El resto de colores han desaparecido y sin color no hay vida. ¿Será el hombre la próxima especie en extinguirse en mitad de este blanco devastado?
Gran Blanco es una poesía onírica al encuentro de la vida y el misterio en la que se ha trabajado en torno a tres aspectos fundamentales: biodiversidad, evolución y conservación de especies en un mundo constantemente amenazado por el cambio climático y la contaminación.
Los Hedonistas se unen en 2004 para investigar sobre la creación poética dentro de las artes escénicas y desarrollar su propio lenguaje. En 2008 Cristina Peregrina y David Puig crean el Estudio Laboratorio Hedonista con la intención de disponer de un espacio donde profundizar mediante la investigación en los procesos escénicos y favorecer la continua formación de los miembros de la Compañía. Los trabajos realizados hasta el momento por Los Hedonistas son: El hombre que nunca se moja, estrenado en el Festival de Escena Contemporánea´04 y coproducido con Onírica Teatro. La obra recibió el premio a la mejor dramaturgia y propuesta más innovadora en la Fira de Titelles de Lleida´08. Actos Poéticos, intervención de espacios (museos, teatros, iglesias, plazas…) en La Noche de los Teatros´09, Madrid. Concierto para la Acumulación, ganadora del Certamen Internacional de Nuevos Investigadores Teatrales´09, Muestra Internacional de Teatro Contemporáneo de Santander 2010, Festival Internacional de Teatro de Ourense 2010, Muestra Internacional de Teatro de Nuevas Tendencias Sevilla 2010. Cuerpos dejan cuerpos, coproducido por el Centro de Arte Moderno L´Escorxador de Elche está actualmente en escena.