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Y se llamaban Mahmud y Ayaz, de José Manuel Lucía Megías - LaRepúblicaCultural.es - Revista Digital

El 11 de julio de 2005, dos adolescentes iraníes fueron ahorcados en una plaza, tras recibir 228 latigazos, por mantener relaciones homosexuales. Según Homan, la organización iraní de derechos de los homosexuales, desde 1979 (cuando triunfó la Revolución Islámica), el Estado ha condenado a muerte a cerca de cuatro mil homosexuales. Este potente poemario arranca desde esa denuncia, y gira constantemente en torno a ese asesinato concreto. Así, se van sucediendo poemas breves, que parten desde el testimonio pero que incorporan una perspectiva lírica, emocional. José Manuel Lucía Megías sabe emplear y explorar desde distintos enfoques esos desoladores acontecimientos, hasta lograr una obra conmovedora.

Y se llamaban Mahmud y Ayaz, de José Manuel Lucía Megías

Un hermosísimo canto contra la homofobia

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Y se llamaban Mahmud y Ayaz
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Y se llamaban Mahmud y Ayaz

Portada del poemario de José Manuel Lucía Megías

José Manuel Lucía Megías
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José Manuel Lucía Megías

Foto del escritor. Fuente: Wikipedia.

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DATOS RELACIONADOS

Título: Y se llamaban Mahmud y Ayaz
Autor: José Manuel Lucía Megías
Editorial: Amargord (2012)
Páginas: 96
ISBN: 9788415398332

Alberto García-Teresa – La República Cultural

El 11 de julio de 2005, dos adolescentes iraníes fueron ahorcados en una plaza, tras recibir 228 latigazos, por mantener relaciones homosexuales. Según Homan, la organización iraní de derechos de los homosexuales, desde 1979 (cuando triunfó la Revolución Islámica), el Estado ha condenado a muerte a cerca de cuatro mil homosexuales.

Este potente poemario arranca desde esa denuncia, y gira constantemente en torno a ese asesinato concreto. Así, se van sucediendo poemas breves, que parten desde el testimonio pero que incorporan una perspectiva lírica, emocional. José Manuel Lucía Megías sabe emplear y explorar desde distintos enfoques esos desoladores acontecimientos, hasta lograr una obra conmovedora.

Formalmente, el libro se construye con la yuxtaposición de seis voces no distinguidas explícitamente, y que se diferencian por la perspectiva más que por el cambio de registro. Así, además del relato, de la crónica, se abordan el sentimiento amoroso y la pérdida, enunciados desde la interiorización, no con un enfoque documental. De esta manera, manifiesta la ocultación del amor; la angustia por no poder expresar ese deseo, esa pasión. También se adentra en el futuro amputado, en los proyectos que ya no podrán ser cumplidos.

La obra quiere ser una lucha contra el olvido, una reivindicación de la memoria. Por eso se insiste en recuperar sus nombres (desde el título) y su edad, repitiéndolos constantemente a lo largo de todo el volumen. Igualmente, se insiste en la causa de la ejecución: “Morir por amarnos”. Por un lado, esto pone de manifiesto una confrontación constante entre pulsiones y, por otro, remarca la sinrazón. Otra oposición paradójica reiterativa: “¿Por qué aceptar que nuestra habitación es la cárcel donde podemos vivir libres?”. Las consecuencias públicas de esas conductas personales se muestran como resultado de una política represiva condicionada por la aplicación de una moral sumamente intransigente.

A su vez, el autor realiza una condena constante de nuestra complicidad al no denunciar estos hechos: “Fue necesario nuestro silencio”, se reitera en varias piezas, donde el “nuestro” puede entenderse como una apelación a diversos colectivos sociales de distintos contextos. Y es que el poeta no duda en señalar que esa complicidad viene dada por intereses geopolíticos, que hacen que la economía prime sobre la defensa de los derechos humanos. De hecho, finalmente puede interpretarse la obra como una condena de la pena de muerte en general.

El volumen está fuertemente cohesionado. No sólo temáticamente, sino en el registro y también a nivel formal, a través de un gran número de estructuras paralelísticas y el conjunto de oraciones que se repiten en los distintos poemas, y que responden a las sucesivas y entrecruzadas voces. Así, se remarca la denuncia, pero sin agotar las lecturas.

En definitiva, se trata de un hermosísimo canto contra la homofobia; un doloroso homenaje a quienes deciden no silenciar su amor a pesar de las imposiciones.

FORO DEL ARTÍCULO
Opiniones publicadas: 8
  1. El Miércoles 2 de octubre de 2013, a las 17:26

    [1890] josé guillén dijo:

    (Abrir / Cerrar) Y se llamaban Mahmud y Ayaz, de José Manuel Lucía Megías

    A mi me parece que estas informaciones son bastante mediáticas y hay que tomarlas con mucha cautela. Aquí dejo otras informaciones alternativas: viernes, 20 de agosto de 2010 Más mentiras sobre Irán. Mientras EE.UU., Israel y sus vasallos preparan su próximo genocidio, ahora en Irán, los mercenarios de la prensabasura redoblan sus esfuerzos para (...)

    A mi me parece que estas informaciones son bastante mediáticas y hay que tomarlas con mucha cautela. Aquí dejo otras informaciones alternativas:
    viernes, 20 de agosto de 2010
    Más mentiras sobre Irán.
    Mientras EE.UU., Israel y sus vasallos preparan su próximo genocidio, ahora en Irán, los mercenarios de la prensabasura redoblan sus esfuerzos para repetir mil veces una mentira y así convertirla en verdad.
    Hace unos años descubrieron el filón de la discriminación de los homosexuales. Lo experimentaron con gran éxito en Cuba. Manifestaciones, documentales, películas y mil montajes mediáticos más lograron que, hasta hoy, la mayoría de los españoles piense que en Cuba a los gays se les mete en la cárcel, a pesar de ser Cuba uno de los países de América más avanzados en cuestión de derechos de los homosexuales.
    Inmediatamente se aplicó el mismo truco con Irán. Los periódicos y televisiones de todo el mundo libre y democrático mostraron la imagen de dos hombres ahorcados. Según nos decían, habían sido condenados a la horca por ser gays. Investigando por internet, de entre cientos de entradas de Google en las que se sigue manteniendo esta versión, resplandecen, como monedas de oro en un basurero, unas pocas páginas en las que se cuenta lo que realmente pasó. Estos dos hombres condenados a muerte eran homosexuales, es cierto, pero no fueron condenados por ello, sino por violar a un menor.
    Ahora el bombardeo mediatico se realiza a costa de la supuesta inminente lapidación de Sakineh Mohammadi Ashtiani cuyo delito es el adulterio. Ni que decir tiene que, al mismo tiempo, se da a entender que es así como se castiga a toda adúltera en Irán. La cosa es tan absurda que, tras un mínimo examen detenido, sin ni tan siquiera contrastar fuentes, cae por su peso.
    En primer lugar, en un país de 70 millones de habitantes, es de prever que, a pesar de los castigos más estrictos, se produzcan miles de casos anuales de adulterio. De ellos, parece lógico suponer que al menos uno de cada diez sería descubierto. Con lo cual, si realmente en Irán el castigo por adulterio fuese la lapidación, nuestros periódicos tendrían lapidaciones cada día para abrir su sección de Internacional.
    En segundo lugar, el Código Penal iraní prohibe expresamente esta práctica que, de todos modos, tampoco era habitual en la tradición persa.
    En tercer lugar, como pasó con el caso de los homosexuales que, aparte de homosexuales, eran violadores de niños, parece que el cargo por el que se juzga a Sakineh es el de asesinato de su marido. El adulterio aquí es lo de menos. Digo "parece" porque las autoridades judiciales iraníes guardan de momento silencio sobre el proceso y las investigaciones que de él se derivan.
    Por si acaso es necesario aclararlo, aclaro que quien esto escribe es contraria a la pena de muerte. Pero si de penas de muerte se trata -con juicio previo o sin él- es lo lógico que se acuda primero al país que más seres humanos mata por año, los Estados Unidos de América. País, por cierto, en algunos de cuyos estados aun es delito el adulterio y en el que hasta hace unos pocos lo seguía siendo la sodomía. También hay que recordar las ejecuciones de menores de edad o de personas con retraso mental.
    La propaganda mentirosa de EE.UU previa a una invasión y masacre ya debería aburrir, por lo reiterativa. Pasados los años, y una vez arrasados los países, se reconoce que todo eran mentiras o "errores." En Irak, el problema eran las armas de destrucción masiva. En Afganistán, los burkas y las mujeres maltratadas. En ambos, el espantajo de Bin Laden aparecía poniéndole las cosas fáciles al público idiota de los telediarios: "Yo soy muy malo y voy a matar a todos los buenos y mis amigos son los de tal pais." Siendo ese país el país que EE.UU. desea invadir y destruir. Con Irán, como es un enemigo más temible, prueban ambas estrategias: Irán está preparando bombas atómicas para lanzárnoslas a nosotros, los amantes de la democracia y la libertad, y, además, lapida a pobre mujeres y ahorca a pobres homosexuales.
    Pero lo más absurdo, lo más demencial de todo esto me parece lo siguiente. Vale, aceptemos que yo me creo todas esas mentiras sobre dos tipos que han sido ahorcados por gays y una mujer que va a ser lapidada por adúltera. Aun así ¿justifica que se den esos hechos el bombardeo y destrucción de un país entero? Si finalmente Sakineh no es lapidada le va a dar igual, dentro de poco morirá reventada por una bomba de racimo, o violada y torturada por marines borrachos. Y con ella millones de mujeres iraníes.
    Publicado por Dizdira Zalakain en 12:37
    Etiquetas: Opinión
    http://dizdira.blogspot.com.es...
    6ª mentira: Los homosexuales son condenados a muerte en Irán y las mujeres lapidadas
    Titulares como «Irán se dispone a ejecutar a varios homosexuales», reproducidos ingenuamente en la prensa gay, han conseguido que la comunidad gay se alinease con los que piden la destrucción del régimen iraní (37).
    Pero hay un pequeño detalle que no se ha mencionado.
    Ninguno ha sido condenado simplemente por homosexualidad. Lo han sido por crímenes pedófilos, violaciones de menores con violencia (que por cierto serian sancionados igual en Texas).
    Los dos ajusticiados el 19 de julio 2005 en Mashad, Ayaz Marhoni et Mahmoud Asgari, lo fueron por violar en grupo a un menor de 13 años. Aún así la sentencia fue criticada por parte de legisladores iraníes.
    ¿Quién es el autor del artículo original de la agencia italiana AKI?
    El periodista Ahmad Rafat de origen iraní que siempre ha vivido en Alemania y en Italia. Trabaja principalmente para las emisiones en persa de Radio Free Europe/Radio Liberty, es decir para un órgano de propaganda del Departamento de Estado USA.
    ¿Quién es el autor de la versión francesa? Pascal Riché, redactor jefe del periódico Rue 89, ex corresponsal en Washington. Tiene un blog « À l’heure américaine » para difundir la visión del mundo que tiene Washington (38).
    El debate se ha reavivado en marzo con el montaje mediático del caso del joven gay iraní Mehdi Kazemi que pidió asilo político en Inglaterra por la persecución de los gays y la ejecución de su amante.
    El diputado de las minorías George Galloway recordó que no había sido condenado por ser homosexual, sino por ser un violador (39).
    http://www.ciaramc.org/ciar/bo...

    1. El Jueves 3 de octubre de 2013, a las 08:27

      [1890] Julio Castro - laRepúblicaCultural.es dijo:

      (Abrir / Cerrar) Y se llamaban Mahmud y Ayaz, de José Manuel Lucía Megías

      Mira Jorge Guillén, confundir las mentira mediáticas con el intento de confundir a la gente, no creo que tenga disculpa. Si lo que tratas es de entrar en la campaña de equiparar la homosexualidad a la delincuencia, ya lo intentó gente muy retrógrada que sólo son defensores de la homofobia. En este país ha sido lo habitual durante siglos, (...)

      Mira Jorge Guillén, confundir las mentira mediáticas con el intento de confundir a la gente, no creo que tenga disculpa. Si lo que tratas es de entrar en la campaña de equiparar la homosexualidad a la delincuencia, ya lo intentó gente muy retrógrada que sólo son defensores de la homofobia. En este país ha sido lo habitual durante siglos, afortunadamente hay personas que tienen otro punto de vista.
      Por otro lado, el esfuerzo por disculpar los homicidios, sean en forma de condena de un tribunal, de un grupo religioso o de un delincuente común, tampoco permite entrar a argumentar sobre la base del artículo y del texto de José Manuel Lucía Megías.
      Caes en los dos puntos más habituales, y retorcidos, pero más débiles, de cualquier dictadura. Mi opinión es que deberías revisar tus ideas y tus argumentos antes de opinar, porque lo que pones, y las justificaciones que das para apoyarte, son la base de cualquier ideario fascista.

    2. El Jueves 3 de octubre de 2013, a las 12:50

      [1890] José Manuel Lucía Megías dijo:

      (Abrir / Cerrar) Y se llamaban Mahmud y Ayaz, de José Manuel Lucía Megías

      El Libro "Y se llamaban Mahmud y Ayaz" acaba con el siguiente epílogo, que contextualiza lo que se ha convertido en literatura… el silencio es una lacra que he querido denunciar… pero más corrosivo que el silencio es la mentira, el querer no aceptar el presente, la realidad, como el anuncio del presidente iraní cuyo nombre no merece ningún recuerdo (...)

      El Libro "Y se llamaban Mahmud y Ayaz" acaba con el siguiente epílogo, que contextualiza lo que se ha convertido en literatura… el silencio es una lacra que he querido denunciar… pero más corrosivo que el silencio es la mentira, el querer no aceptar el presente, la realidad, como el anuncio del presidente iraní cuyo nombre no merece ningún recuerdo cuando dijo aquello de que en Irán no hay homosexuales… triste pensar que las realidades son solo inventos mediáticos… Y ¿desde cuándo la denuncia de una injusticia, de esas grúas -como los autos de fe de la inquisición- en medio de las plazas se ha de entender como una justificación de una invasión o un genocidio?
      Muchos de los datos que aparecen en el libro proceden de testimonios de gays perseguidos en Irán, de lo que han podido escribir y de la gran labor que hacer la Iranian Queer Organization.
      (Epílogo del libro "Y se llamaban Mahmud y Ayaz")
      El 19 de julio del 2005 fueron ejecutados en la ciudad iraní de Mashad los jóvenes árabes Mahmud Asgari y Ayaz Marhoni. En el informe de Amnistía Internacional fechado el 27 de junio de 2007, con el título “Irán, el último verdugo de menores”, se recogen estos hechos con las siguientes palabras:
      “Ayaz Marhoni y Mahmud Asgari, árabes iraníes, fueron ahorcados en público en una plaza de Mashad el 19 de julio de 2005. Amnistía Internacional cree que Mahmud Asgari tenía 15 o 16 años y Ayaz Marhoni 16 o 17 cuando cometieron el delito por el que fueron ejecutados. Les dieron 228 latigazos antes de la ejecución. La verdadera naturaleza del presunto delito sigue siendo objeto de controversias. Las fotografías de los dos muchachos cuando eran conducidos al lugar de la ejecución y en el momento de ser ejecutados se publicaron en todo el mundo y suscitaron la condena internacional. En una foto aparecen llorando mientras unos periodistas los entrevistan camino de la horca. En otra se les ve con los ojos vendados y de pie en un camión, sobre el que se alza la grúa que va a servir de horca, mientras a sus espaldas dos hombres enmascarados les colocan una soga alrededor del cuello. En otra aparecen colgados de la grúa. Unos testigos señalaron que tardaron unos 20 minutos en morir, y al parecer una gran multitud presenció la ejecución. En el informe oficial, del que se hicieron eco el diario Quds y el sito web de la Agencia de Noticias de los Estudiantes Iraníes, se afirma que habían sido declarados culpables de "actos homosexuales bajo coacción", expresión con la que se hacía referencia a la violación de un chico de 13 años. Habían sido declarados culpables también de consumo de alcohol, robo y desórdenes públicos, delitos por los que les impusieron penas de flagelación. Quds publicó un relato detallado de la violación del chico a punta de cuchillo, basado al parecer en declaraciones realizadas por su padre. Según los informes, Mahmud Asgari había sido declarado culpable también de extorsión y agresión con un cuchillo, y Ayaz Marhoni, de causar lesiones de forma deliberada. Por estos delitos les impusieron multas y penas de cárcel. Fueron ejecutados antes de que cumplieran las penas de cárcel. Después de las ejecuciones, algunas fuentes han señalado que Ayaz Marhoni y Mahmud Asgari eran pareja y que fueron ejecutados por realizar actos sexuales de mutuo acuerdo entre ellos y, tal vez, con el chico de 13 años. Otras fuentes descartan esta versión”.
      En noviembre de 2005, en Gagan, ciudad iraní del norte, fueron ajusticiados Mojtar N., de 24 años, y Alí A., de 25. ¿Su delito? Haber mantenido relaciones homosexuales.
      En octubre de 2007, en la Universidad de Columbia, el presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, pronunció una conferencia, en la que destacó que en Irán “no hay homosexuales”, utilizando para ello un término despectivo: hamjensbaz, que podría traducirse como “jugar con el mismo sexo”. Los homosexuales iraníes se refieren a sí mismos como gerá, apócope de hamjensgerá, es decir: “inclinación por el mismo sexo”.
      Homan, colectivo iraní de derechos de los homosexuales afirma que el gobierno iraní ha condenado a muerte desde la llegada de la Revolución en 1979 a alrededor de 4000 homosexuales.
      Irán es el segundo país del mundo en ejecuciones, superada tan solo por China, según fuentes de Amnistía Internacional. Nueve países árabes aún tienen la homosexualidad como una de las causas de pena de muerte.
      En el año 2006, la CBS News emitió un reportaje “Gay in Iran”, en que se pudo poner cara a los primeros activistas gays iraníes: a Arsham Parsi, que, gracias a Internet y los chats, comenzó a defender los derechos de gays, lesbianas y transexuales en Irán primero con una lista de correo en 2001 (Rainbow Group), y luego desde 2002 con una asociación: Palestinian Gay and Lesbian Organization, que en 2006 pasó a llamarse Iranian Queer Organization, con sede central en Canadá, donde tuvo que huir Arsham, así como el secretario de la misma, Mani Zahiar. En el reportaje de CBS News se pone espacio a los lugares de encuentro gays en Teherán: el restaurante Jam-e Jam, o los parques Mehlat y Daneshju, así como los testimonios de Homan y de Shirin, una transexual que de sus padres sólo escuchó una frase: “Ve a tu habitación y no salgas de allí nunca más”.
      El conflicto del uranio enriquecido y la posibilidad de crear bombas atómicas, la posición estratégica de Irán en una de las geografías más inestables del mundo, y su petróleo -que le ha llevado a firmar cuantiosos contratos y acuerdos con países como Venezuela y Brasil-, han hecho que el tema de los derechos humanos en Irán pase a un segundo plano. En Irán y en tantos otros países árabes, aliados de los intereses occidentales en la zona como Arabia Saudí, mueren muchos jóvenes que cometen el delito de amarse. Y lo hacen colgados de unas grúas que causan deshonor a sus familias y silencio en nuestras conciencias.
      Así ayer como hoy. Así ayer en Europa como hoy en Irán. ¿Qué sucederá mañana?

      1. El Jueves 3 de octubre de 2013, a las 16:07

        [1890] Julio Castro - laRepúblicaCultural.es dijo:

        Y se llamaban Mahmud y Ayaz, de José Manuel Lucía Megías

        Gracias, José Manuel Lucía Megías, por responder y ser tan claro.

        1. El Miércoles 9 de octubre de 2013, a las 16:25

          [1890] Juank dijo:

          (Abrir / Cerrar) Y se llamaban Mahmud y Ayaz, de José Manuel Lucía Megías

          A José Manuel le digo que personalmente debería investigar más a fondo cualquier noticia que venga de Irán, país que está en el punto de mira de Estados Unidos y que es impulsado por los sionistas para atacarlo. Todo esta tragedia que se presentó contra Siria, y el posterior desarme del mismo de sus armas químicas, se hizo con el fin de quitarle una (...)

          A José Manuel le digo que personalmente debería investigar más a fondo cualquier noticia que venga de Irán, país que está en el punto de mira de Estados Unidos y que es impulsado por los sionistas para atacarlo. Todo esta tragedia que se presentó contra Siria, y el posterior desarme del mismo de sus armas químicas, se hizo con el fin de quitarle una amenaza a Israel, Siria que además no pensaba enviarle bombas a nadie, sino que las tenia por prevención exactamente contra Israel, que tiene según he oido más de 200 bombas atómicas y personas como tú no escriben nada de esto. Tú para fortalecer tus argumentos, retomas a Amnistía Internacional, para denunciar los hechos de lapidaciones en Irán, perfecto por un lado, pero te cuento: yo estuve alrededor de cinco años como socio de Amnistía internacional, y participé de las campañas mediáticas que se hacían para salvar las vidas de mujeres iraníes que iban a ser lapidadas, y lo hacía con mucho gusto y corazón porque me parecía abominable. Sin embargo y sin que nadie me lo contara, empecé a ver la trampa que se esconde tras Amnistía Internacional después de empezar las mal llamadas primaveras árabes, cuando me llegaban a la casa las revistas o informes mensuales -creo recordar que eran mensuales- donde se satanizaban a las dctaduras árabes -caso Kadaffi-, y cómo se intentaba hacer ver que eran unos totales sanguinarios contra sus pueblos. Nunca la revista de Amnistía Internacional mostraron los veintiseis mil bombardeos que hicieron sobre Libia, nunca hicieron un análisis serio sobre el precio del petróleo libio que era de alrededor de un dólar el costo de extraer un barril del subsuelo, mientras ese mismo barril costaba cincuenta dólares en Canadá, siempre los malos eran "los dictadores árabes", la manipulación de Amnistía Internacional sobre las mal llamadas primaveras árabes era total, y eso me llevó a lo que ya venía sospechando hacía algún tiempo: que Amnistía Internacional estaba infiltrada por el sionismo o por altos poderes ocultos y jalonadores de las guerras por el mundo. Y con esto no quiero decir que su papel sea muy bueno en paísees por ejemplo como colombia, donde los defensores son muy loables, sin embargo cuando se trata de defender a los enemigos de Israel, Amnistía Internacional no se corta la lengua, y a lo mejor los defensores de base ni lo saben. Por tanto señor José Manuel, aunque estoy en contra de que en países como Irán sean maltratados los homosexuales, y las mujeres que de pronto habrán cometido adulterio, estoy muy de acuerdo con las apreciaciones de José Guillén cuando informa que tras muchas de estas informaciones hay trampa, por ejemplo de países que están en el punto de mira popr parte del sionismo y los Estados Unidos. Irán, Siria, Túnez, Libia, Corea del Norte, son países que tienen algo en común: han tenido una banca independiente, hasta el punto que el Fondo Monetario Internacional no se les ha permitido entrar a funcionar allá. Los Rotschild, banqueros sionistas, que funcionan desde el siglo XV, siendo creo su génesis Italia, han estado detrás de la invasión a Libia y posiblemente otros. Por tanto señor yo creo que cuando se vaya a abordar las desgracias de un país que esté en la mira de los que verdaderamente asesinan en este mundo del nuevo orden mundial, hay que ser más profesional, y no es que se esté de acuerdo con estos castigos como muy miopemente está diciendo el señor Julio Castro, no, es que el mundo de los medios de comunicación mal llamados occidentales está muy lleno de veneno, al fin y al cabo los periodistas modernos son parte de los nuevos mercenarios del gran capital, y eso les convierte en algo parecido a la gran peste medieval.
          Digo, que si los jóvenes a los que usted hace mención han sido asesinados por ser homosexuales, es infame y además de los que se les ha hecho es reprobable, pero que tal que el señor José Guillén tenga razón? entonces usted señor José Manuel Lucia está quedando como un miope y poco profesional en el tratamiento de la información.
          Usted dijo: Después de las ejecuciones, algunas fuentes han señalado que Ayaz Marhoni y Mahmud Asgari eran pareja y que fueron ejecutados por realizar actos sexuales de mutuo acuerdo entre ellos y, tal vez, con el chico de 13 años. Otras fuentes descartan esta versión”…. Por favor ahonde en estas otras fuentes, no vaya a ser verdad que habían violado a un chico de menos edad y eso quitaría fuerza al veneno constante que hay contra Irán, aunque tampoco se justifica la pena que les han impuesto si así hubiese sido.

          1. El Miércoles 9 de octubre de 2013, a las 17:37

            [1890] José Manuel Lucía Megías dijo:

            (Abrir / Cerrar) Y se llamaban Mahmud y Ayaz, de José Manuel Lucía Megías

            "Y se llamaban Mahmud y Ayaz" es un libro de poemas; un libro sobre la vida, sobre la muerte, sobre el amor… y sobre nuestro silencio, el silencio de los occidentales, que nos quedamos en silencio ante tantas atrocidades que suceden en el mundo… Mi lucha es contra la barbarie, y Mahmud y Ayaz merecen todos nuestros gritos, y no querer (...)

            "Y se llamaban Mahmud y Ayaz" es un libro de poemas; un libro sobre la vida, sobre la muerte, sobre el amor… y sobre nuestro silencio, el silencio de los occidentales, que nos quedamos en silencio ante tantas atrocidades que suceden en el mundo… Mi lucha es contra la barbarie, y Mahmud y Ayaz merecen todos nuestros gritos, y no querer silenciarlos en las tramas mundiales… varios poemas de muestra:
            Irán se ha llenado de grúas.
            Mil grúas según las frías estadísticas
            de los despachos aterciopelados
            de los organismos oficiales.
            Mil grúas en el cielo de Irán.
            Mil grúas en el horizonte macabro.
            Mil grúas esperando mil cuerpos,
            mil jóvenes, mil niños, mil mujeres
            que dejarán en la altura su aliento,
            que cortarán nuestras venas cobardes
            en el suicidio de nuestro silencio.
            ****
            Y se llamaban Mahmud y Ayaz,
            y tenían tan solo 17 años,
            y fueron ahorcados un 19 de julio.
            No lo olvidemos.
            Su historia debía haberse escrito
            con otros titulares, con otras fotografías.
            Pero no fue así.
            Llegaron llorando a la plaza.
            En la furgoneta de su angustia,
            llorando las lágrimas que no derramarán de viejos.
            (Como tantos otros, yo he visto las fotografías).
            Y llegaron como dos cachorros asustados,
            temblando entre el frío de tantas miradas,
            ante el abismo del final de su vida
            antes incluso de haber intentado imaginarla.
            ******
            Dos jóvenes.
            Perseguidos en sus miradas.
            Espiados en sus susurros.
            Asesinados por su deseo.
            ****
            Fueron necesarios cuatro brazos
            y una soga ajena de su cobardía.
            Fueron necesarios dos hombres
            que escondieran sus corrompidos gestos
            tras el anonimato de un pañuelo.
            Fue necesario un juicio
            y la rápida sentencia de muerte.
            Y nuestro silencio,
            no lo olvidemos.
            Fue también necesario nuestro silencio.

  1. El Miércoles 9 de octubre de 2013, a las 16:34

    [1901] Juank dijo:

    Y se llamaban Mahmud y Ayaz, de José Manuel Lucía Megías

    Opino que cualquier información que retome cosas contra países que están en el punto de mira de los Estados Unidos o Israel, en este periódico deben ser tratados con mucha precaución generando un fuerte debate interno, para evitar percepciones que estén llenas de visiones parcializadas y de malas intenciones.

    1. El Jueves 10 de octubre de 2013, a las 09:13

      [1901] Julio Castro - laRepúblicaCultural.es dijo:

      (Abrir / Cerrar) Y se llamaban Mahmud y Ayaz, de José Manuel Lucía Megías

      Yo opino que el que el poder yanqui trate de acaparar el mundo, no justifica a ninguna dictadura religiosa, en realidad a ningún sistema de Estado limitado por una religión o pensamiento único. Creo que cualquiera que se llame de izquierdas (y no digo neoliberal, que nada tiene que ver con la izquierda) debería tener esa premisa grabada a fuego en (...)

      Yo opino que el que el poder yanqui trate de acaparar el mundo, no justifica a ninguna dictadura religiosa, en realidad a ningún sistema de Estado limitado por una religión o pensamiento único. Creo que cualquiera que se llame de izquierdas (y no digo neoliberal, que nada tiene que ver con la izquierda) debería tener esa premisa grabada a fuego en la frente, y tener cuidado con poner recomendaciones como esa de cuidar lo que se dice del gobierno fascista iraní. Y digo fascista, porque es fascista un gobierno que asesina (con pena de muerte o sin ella), discrimina (por motivos ideológicos, religiosos, de sexo, de sexualidad, incluso de vestimenta o de procedencia). A partir de ahí, se trata de extender la lucha a todas partes: allí también. Los amigos de mis enemigos no son mis amigos, eso es una premisa de primate muy retrasado, vamos, cercanos a Aznar y similares. Pero gracias por participar y por la sugerencia sobre cómo llevar una revista libre y por tu visión parcializada del mundo.

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