 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Pedro Guerra
Pedro Guerra.
Foto: Madrid EnCanto. |
|
|
|
|
| |
|
|
|
|
Tras
una etapa de reflexión, el
canario Pedro Guerra ha vuelto a la primera línea del mundo
musical con su
nuevo disco Vidas, que
presentará en Madrid Encanto.
Han
pasado ya veinticinco años
desde que comenzara a cantar en fiestas de todo tipo en su tierra
natal: a los
16 años comienza a cantar en fiestas y locales de Canarias,
y a los 18 años, se
traslada a la ciudad universitaria de La Laguna,
donde se integrará rápidamente en la
actividad musical de la ciudad.
En
1985, forma con Rogelio
Botanz y Andrés Molina “Taller Canario de
Canción”. En 1986 aparecieron sus
primeras grabaciones en un disco colectivo sobre la nueva
canción canaria.
Instalado en Madrid, su nombre comenzó a sonar como
compositor gracias a la
canción Contamíname. Pero
fue su primer álbum en solitario, Gominolas, grabado
en 1995,
el
que le lanzó
como uno de los firmes cantautores del final del siglo XX.
En
los últimos años artistas de
la talla de Joaquín Sabina, Amistades Particulares,
Víctor Manuel, Pablo Milanés
o Marta Sánchez han grabado algunas de sus composiciones.
En
el año 2000 creó la
Fundición Contamíname
para el mestizaje cultural, con la que realiza numerosas actividades.
VIDAS
Vidas
se
anuncia
como el disco más poético, más vital y
más optimista de Pedro Guerra. Llega en
un periodo de madurez y sensibilidad. La adolescencia, un abrazo de
cinco mil
años, los fantasmas de las casas antiguas … Todo
cuanto cabe en apenas cuatro
minutos.
Algunas
pocas certezas y un
millón de dudas, la condición humana, son el
material con el que construye su
mundo. Letras con la mayor carga poética y un tratamiento
musical diferente.
Vidas
llega tras una larga
temporada de retiro y silencio.
"Creo
que estaba
cansado", dice para explicar su temporal alejamiento. "Eran 10
años y
ocho discos y necesitaba parar para tomar aire. Teníamos un
proyecto familiar
de paternidad y he estado en casa sin viajar, sin tener demasiada
relación con
la música, agotado por la intensidad de la
dinámica disco-gira que roba el
tiempo. Necesitaba esa oxigenación".
Una
oxigenación que, dada la
íntima y vital relación de Pedro con la
música y lejos de ser estéril, ha
servido para engendrar las 14 canciones de Vidas. "Hace nueve meses
volví
a componer, a intentar escribir porque la vuelta fue
dramática", dice.
"Me costó un poco, me sentía desengrasado y
quería tener el tiempo
necesario para hacer las cosas bien. En las letras no había
ninguna idea previa
e incluso pensé el título del disco en el
estudio. Cuando salió Vidas todo cobró
un sentido, un contenido".
"Lo
componía al mismo
tiempo que lo iba maquetando y sabía que lo
íbamos a grabar tocando todos en
directo". Por esto, Vidas es un
álbum en el que prima la
naturalidad, el sonido puro, la sencillez, la ausencia de lo superfluo.
"Quizá sea el más coherente de todos los que he
hecho, equiparable a
Golosinas al tener la frescura de estar grabado tocando juntos y al
mismo
tiempo.
Musicalmente
tenía una idea
clara del sonido. Con el tiempo creo que aspiro a hacer canciones al
modo
tradicional. Las letras vuelven a cierta intimidad, a la
introspección. No hay
compromiso social. He buscado la pureza y lo que me pide el cuerpo es
hacer
canciones lo más bonitas que pueda".
Con
la canción Quisiera
saber como
primer single (el vídeo se ha rodado en Cuba bajo la
dirección de Tono
Herrando), cierto sentido de la nostalgia recorre las canciones de
Vidas.
"Siempre existió esa melancolía, esa
añoranza en mi música. Pienso en un
mundo que ya no es y utilizo palabras que me dicen que ya no se
oían. Hay algo
de intentar rescatar lo que se echa de menos, aunque no desprecio el
mundo
actual. Me parece estupendo pero quizá haga falta cierto
equilibrio". Y
aparecen canciones suaves que hablan de antiguos zaguanes y de puertas
secretas
(Íntimo), otras inspiradas en ritmos populares (Madurar el
amor) a veces con
preguntas sin respuestas (Quisiera saber), poéticos y
emocionados aires con
aromas caboverdianos (Se enamoró de un río) o
portugueses (Corazón enfadado),
temas de mayor balance rítmico (Jamás, Humo),
músicas sinuosas inspiradas en
noticias que se convierten en amores eternos (5.000 años),
acercamientos al
Brasil tan querido y recreado por Pedro (El pescador, Huellas), dos
temas
dedicados a sus hijos (Lara y Cuando Pedro llegó), otra con
nombre de pintor
genial, dios y diablo al tiempo (Caravaggio), temas que
podrían ser tangos
argentinos o quizá chotis madrileños que hablan
de tiempos pasados y mágicos
(Casas antiguas).
Un
álbum sereno, acústico,
sencillo, inspirado, grabado con minuciosidad artesana junto a
músicos que han
acompañado a Pedro Guerra a lo largo de buena parte de su
carrera. Ahí están
Luis Fernández (piano y teclados), Marcelo Fuentes (bajo),
Vicente Climent
(batería) y Osvi Greco (guitarra), que han grabado casi en
directo el álbum
producido por Pedro Guerra (voz y guitarra) y Ángel Martos.
Son 14 canciones
que muestran a un artista sosegado, reflexivo, con un acorde puesto en
el ayer
y otro en el mañana, planeando por encima de tiempos, modas
y estilos.
"Vidas
que nos rozan, que
se muestran, que respiran. Vidas en el limbo de las almas suspendidas",
canta Pedro Guerra en Casas antiguas, tema
que ha inspirado el
título del álbum.
|
|
IMÁGENES Y DATOS RELACIONADOS |
| Click en las imágenes para ampliar |
 |
|
Madrid
EnCanto
Fecha:
sábado 7 de junio de 2008
Hora:
20:30h
Formación:
Pedro Guerra (voz y guitarra), Vicente Climent (batería),
Marcelo Fuentes
(bajo), Luis Fernández (piano) Pedro Guerra nace en
Güímar, un pueblo al sur de
la isla de Tenerife (Islas Canarias) el 2 de junio de 1966.
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
| |
|