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Macu
La cantautora Macu, durante una actuación en un local de Madrid.
Foto: Julio Castro. |
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Julio
Castro –
laRepúblicaCultural.es
Macu es
el nombre de una jovencísima cantautora que, pese a su corta
edad, lleva años
componiendo y cantando. Su música se mueve entre el folclore
español y el
latinoamericano, trayendo canciones más antiguas o
más recientes, pero siempre
populares. Esta manchega de nombre Mari Cruz, licenciada en Literatura
Hispánica, que quiere dedicarse a estudiar cuestiones que
relacionen sus
estudios literarios con su vocación musical, me muestra en
la entrevista que se
puede ser sencillamente alegre, aunque el entorno sea adverso. Es
fácil hablar
con ella, porque tiene una ágil conversación y no
se molesta en dar vueltas
para esconderse de la vida: dice lo que piensa y explica sus opiniones,
tiene
un ansia tremenda de conocer otras cosas y se lamenta cuando desconoce
algo,
con esa inocencia que sólo la edad y la sinceridad pueden
proporcionar.
Se
prodiga poco en los conciertos por locales, aunque a partir del
próximo
“promete” hacerlo más, pero tiene una
bonita voz, y ofrece unas versiones de
gran variedad que merece la pena escuchar: lo mismo está
cantando al Ché, que
trayendo una seguidilla de su tierra (más bien de sus
padres, que ella se vino
a Madrid bien pronto). Su interpretación ofrece mucho de
sentimiento interior,
muchas veces cierra los ojos y parece cantar para sí misma
aún estando ante el
público. En lo personal dice sentirse especialmente
comprometida con la defensa
y protección de los animales y no le importa a
quién le parezca mal: es su
causa y es sincera. Pero también se muestra
atraída por lo que ocurre en otros
lugares del planeta, como en Chiapas, que ha tenido ocasión
de conocer durante
un tiempo. Ella y su guitarra llevan un tiempo musicando algunos
locales de
Madrid y parece que habrá ocasión para que lo
haga más a menudo a partir de
ahora, porque su necesidad es la de expresarse con la música
y la poesía, más
que comerciar con los discos.
¿Cómo
defines el estilo de tu música?
Se lo
voy a robar a mi madre de lo que decía de su estilo de
música: música
mediterránea. Cantautor es lo más sencillo, pero
hay que matizar un poco más,
porque creo que tiene muchas influencias de la música
folclórica de España
(también de Latinoamérica), pero
Mediterránea es un término que igual que se
aplica a la música de mi madre, podría aplicarse
aquí.
Comenzaste
a cantar por influencia materna
Sí.
Desde pequeñita, que vivíamos en el campo, mi
madre siempre que me llevaba en
el coche a la escuela o a cualquier parte (eran viajes largos),
íbamos
cantando. A los 13 años me compré la guitarra y
empecé a interpretar. Y todo lo
de la música se lo debo
a lo que me ha
enseñado ella, porque no he ido a ninguna escuela.
¿Cuándo
comenzaste a componer y escribir?
A
escribir poesía desde muy pronto, hacia los once
años. A cantar a los 13, en
cuanto tuve la guitarra. Y las primeras canciones salieron muy pronto,
aunque
ya apenas canto aquellas, pero son de los 14 o 15 años.
¿Pensabas
dedicarte a ello desde el principio?
No,
porque como siempre mi madre me decía que no me fiara de las
discográficas y
del mundo de la música, que no me dejara llevar por
espejismos, realmente he
sido muy escéptica y, a día de hoy un poco menos,
porque me hace más ilusión,
veo que conozco un poco más la historia, pero voy con pies
de plomo de todas
maneras.
¿Es
difícil abrirse camino en el mundo de la música?
Creo
que sí, si hablamos de música: si hablamos de
otra cosa es bastante fácil. ¡Qué
decirte!, unas buenas tetas, o unos cuantos pasos
acrobáticos, como dice García
Calvo, cuando se trata de pasos acrobáticos, escenario de
efectos
luminotécnicos, etc…. Pero cuando se trata de
música creo que es difícil y, el
que lo consiga debe pelear con una fuerza contra las
discográficas, de la que
no sé si sería capaz.
¿Crees
que para una mujer se plantean más trabas que para los
hombres en esta
profesión?
Aparentemente,
tal y como está la cosa, tanto si eres mujer como hombre, te
van a valorar el
físico. Por ejemplo, siempre que nombro a Pedro Guerra, lo
que me dicen es
“¡qué feo!”, bueno, es que es
músico ¿no? Pero es que entre los tíos
también se
lleva mucho el estereotipo de chico guapito, romanticón y
tal. Pero entre las
tías creo que sí importa el físico, si
no eres de una determinada manera… hay
muy pocas excepciones en que haya visto a mujeres llegar en el mundo de
la
música, con la seriedad de ser músico si es ese
el camino que eliges, si no
eres otra cosa que es tan respetable. Pero cada uno en su sitio
¿verdad?
Pero
sí, me parece que siendo mujer es más
difícil separar, marcar el territorio de
tu oficio.
¿Qué
influencias has tenido y tienes a la hora de hacer tu música
y tus letras?
Más
que
cualquier otra cosa la de mi madre. Ella me ha enseñado a
amar mucho el
folclore, que es lo que le gusta y es lo que hemos escuchado siempre:
desde
seguidillas manchegas (de nuestra tierra), hasta jotas, sevillanas, o
puro
flamenco. Luego también los cantautores clásicos
como Serrat, pero a partir de
ahí, cuando yo empecé a desarrollar mis propios
gustos, la música
hispanoamericana. No sé cómo definirlo, una
mezcla entre folclore y música de
autor hispanoamericano. Los cantautores de allí (excepto
Silvio Rodríguez, que
tiene su propio estilo) tienen todos mucho de la música del
pueblo. Las sambas
argentinas de Atahualpa Yupanqui, las milongas de Alfredo Zitarrosa, o
Carlos
Gardel, Chavela Vargas, Cuco Sánchez…
¿Se
apoyan lo suficiente las nuevas iniciativas?
Me
parece que no. Pero creo que, por parte de los jóvenes hay
bastante
desesperanza y bastante escepticismo (yo me incluyo), en cuanto a que
venga
nadie de ninguna parte y te pregunte qué tienes que contar.
Así que da bastante
pereza y la mayor parte de la gente tiene todo solucionado (en
comparación con
otros sitios tenemos una vida fácil) y parece que ahora
ponerse a pelear porque
te oigan una canción… pues es un poco esa
sensación de que hay mucha pelea y
pocos resultados.
¿Te
consideras una cantante comprometida?
Soy
sincera. Creo que mis letras y mi voz son sinceras y lo que canto y
escribo sí
lo creo. Concretamente, con la cuestión de los animales, el
compromiso que me
nace es muy sincero. Creo que de las causas es a la que más
me allego. Será muy
criticable, pero es algo que comparto con un escritor que me gusta
mucho, como
es Fernando Vallejo, su pasión por los animales y la defensa
de los mismos.
Siempre le han criticado que, con lo que hay en el ser humano, que
él ande con
la cuestión de los animales, blablabla… pero
bueno, allá cada cual.
¿Qué
opinión te merece el panorama cultural de nuestro
país?
Me
parece que está todo un poco trillado. Es difícil
hablar de mundos tan
distintos… La música ahora tiene todo que ver con
la sexualidad y el
espectáculo y parece que no se concibe mucho que a una
canción no acompañe una
Brintey Spears o algo de ese tipo. Por otro lado, la música
americana está muy
presente, también el pop y el rock, y parece que da mucha
vergüenza el folk.
Parece que le folclore español sea retrógrado,
cosa que no ocurre en los países
latinoamericanos, donde aman mucho su folclore. Esto en cuanto a la
música. En
la literatura es muy distinto, porque como ahí los autores
no se dan al público
directamente, la imagen no juega, no tiene el mismo sentido. Y en
literatura lo
veo todo un poco trillado, no se sabe si los autores se quieren
comunicar o no,
no saben qué hacer para ser más modernos, si
poner páginas en blanco y no sé
qué… Me da la sensación de que estamos
agotando algo, no sé qué pasará.
¿Y
en música crees que hay innovación de
algún tipo?
Sí,
Pedro Guerra me parece un grandísimo músico, por
ejemplo. Es un poco la muestra
de que se pueden hacer cosas nuevas, pero yo soy muy del folclore y lo
popular,
donde la novedad no es tan importante. Me
parece que esta obsesión que tenemos en
todas las artes por la novedad, se asemeja a la venta de productos en
el
supermercado, donde vas por pasta de dientes y tienes con hierba buena,
blanqueador, acción total… un producto NUEVO y te
lo ponen ¡en letras grandes!
Y sea lo que sea, como es lo nuevo es a lo que vas. Y lo nuevo no
importa
tanto, el folclore es más una reformulación de
músicas que ya existen y categorías de otras que
ya están ahí. En cierto modo
pasa eso en la música comercial, pero no me suele gustar, no
me atrae mucho.
Pero, como decía, Pedro Guerra ha abierto muchas puertas,
explora muchos
instrumentos y sonidos que son muy ricos. Como novedoso de calidad, me
parece
que él es el mejor de los que yo conozco en
España.
¿Tienes
planteado hacer una maqueta y un disco?
Pues…
¡espero que no! (ríe) Por una parte es una
satisfacción ver mi música con un
sonido y la instrumentación que imagino para las canciones.
Eso es algo que no
puedo conseguir hacer con mis propias manos, porque no tengo
una economía
suficiente para ello. Si algún
día tengo el dinero suficiente lo haría por mi
cuenta, espero que sin ayuda de
discográficas. Para, que me meta alguna
discográfica voy a tener que estar muy
desesperada.
Me
gusta dar conciertos y necesito expresarme y, cuando haces una
canción la haces
para que se oiga, está claro. Y sí, cuanta
más gente la oiga mejor, pero el
precio es muy alto por el momento.
¿Qué
opinas de las discográficas y del canon digital?
Sobre
las discográficas opino que lo que menos buscan es la
música. Alguna vez ocurre
el milagro de que lo comercial es algo de calidad y sincero, que ha
nacido de
un músico que lo quiere ver ahí. Me imagino que
ha tenido que ocurrir con Pedro
Guerra, aunque supongo que habrá tenido sus luchas
también. Así que creo que
son más un obstáculo para la música,
no para la difusión de aquello que
encuentran.
En
cuanto al tema de la copia de discos, creo que la originalidad del arte
en
general está sobrevalorada. Si antes una música
nació de alguien y ha servido
para que otras canciones se inspiren en ellas, me parece que es algo
maravilloso, y ojalá la cosa pudiera seguir así.
Lo que ocurre es que hoy día
hay una serie de chupasangres que si no proteges tu autoría,
no es que vaya a
venir otro músico a cantar tus canciones (que me
encantaría), sino que una
discográfica coge tu música y, ya que no la
tienes registrada, lo utilizan en
plan chupasangres destrozando el sentido real del tema.
Por
otra parte tengo una posición cómoda en ese
sentido, porque no me voy a dedicar
a la música exclusivamente (tengo mis estudios en
Literatura), así que creo que
cuanto más se difunda mi música y más
se disfrute con ella, más me satisfará a
mí. Pero ya digo que es cómodo, porque no como de
ello, así que, entiendo otras
posiciones, pero con lo mío opino de esta manera.
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