 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Tres días
Imagen de la película de F. Javier Gutiérrez "Tres días". |
|
|
|
|
| |
|
|
|
|
Nuestra España negra y un meteorito
Luis Rueda - laRepúblicaCultural.es
Premiada como mejor película de la presente edición del Festival de Cine de Málaga la ópera prima de F. Javier Gutiérrez, “Tres días“, viene a reforzar algunas teorías contestatarias que ciertas políticas “cahieristas“ relativizan de manera injusta: la primera es que un cine original, fresco y con vocación internacional es posible, la segunda es que el ámbito del fantaterror es una vía de lo más estimulante para la experimentación formal y el riesgo, y la tercera es que películas como “La hora fría“ (2006) de Elio Quiroga, “La noche de los girasoles“ (2005) de Jorge Sánchez-Cabezudo, “REC“ (2007) de Jaume Balagueró y Paco Plaza o esta espléndida “Tres días“ no tienen nada que envidiar a ningún producto internacional. Una leve sonrisa se escapa al espectador iniciado en el fantástico una vez F. Javier Gutiérrez le atrapa en su exquisita madeja cinematográfica, la apisonadora narrativa que supone este filme fagocita por territorios que devoran la misma esencia del American Gothic (Bob Clark, W. Craven, Tobe Hopper), pero trasladando la anomalía congénita de los monstruos de la polvorienta Texas a las sombras de los olivos de la sierra andaluza, a un pueblo ficticio que podría ser cualquiera en el que proliferan “vendetas“ y reyertas (cualquiera de los que hemos pisado una o mil veces).
Ese prurito autóctono, destilado con en una suerte de radiografía certera pero cargada de elementos simbólicos (religión, superstición, clan, envidia) precipitan con un naturalidad extraordinaria en un marco tan desorbitado y asfixiante como el de la Apocalipsis, o el fin del mundo a causa la colisión de un meteorito. El planteamiento general es acaso poco original, pero créanme el retrato de la locura y la angustia humana es tan extraordinario en “3 días“, que la desazón que provoca se adhiere a uno como una losa.
En ese listado de buenas (espeluznantes) sensaciones que uno le provoca “3 días“, cabe añadir uno especialmente gratificante: durante años se ha minusvalorado el legado de un director tan capital como Agustí Villaronga, ese David Lynch balear que nos cortó el aliento con “El Mar“ o que reinventó el cine de género en España a partir de un caso tan esotérico como el de “las caras de Bélmez”: “99.9“ fue una de las primeras cintas en mirar el horror patrio desde una perspectiva ancestral, goyesca y tremebunda, de resultas de esa mirada particular e incisiva (que entronca con la mítica de Puerto Urraco o de esos inquilinos funestos de “El Caso“ como “El Arrapiero“) algunos siempre hemos reivindicado esa particularidad de nuestra historia negra en el cine español, pues no hay relato más universal que el que resulta provinciano y particular. De eso saben mucho los asiáticos, fíjense en el cine del enorme Kiyoshi Kurosawa ( “Loft“, “Pulse“) un certero analista de los miedos y los deseos frustrados de los japoneses a través de sus fantasmas, estén vivos o muertos, vengan del presente, del pasado o del futuro.
F. Javier Gutiérrez ha dado en el clavo, sus personajes son auténticos y familiares, sus miedos son razonablemente próximos. Fíjense en la matriarca interpretada por Mariana Cordero, cada palabra, cada gesto, es de una solidez extraordinaria, su acento y su ademán es idéntico al de la tía abuela que uno pueda tener en Dos Hermanas o Lora del Río (por citar dos pueblos andaluces al azar). Ese trabajo de los personajes, nada azaroso, nunca se ve entorpecido por el “grandguinyolesco“ planteamiento, nada más lejos, esa Apocalipsis, está narrada desde la mirada y el gesto: los televisores en blanco y negro y los aparatos de radio de la gente humilde, por eso es, si cabe, más cruel la propuesta. Otra particularidad del filme es su incursión en el thriller criminal, con un prófugo rondando a la familia protagonista: aquí sí, el tratamiento bebe de las fuentes clásicas del género y en él se dan la mano Hitchcock (con guiño a “Vértigo“ incluido) y el Sam Pekinpah de “Perros de paja“. Eso sin olvidar los novísimos del cine truculento de habla francesa como Alexandre Aja (“Alta Tensión“). A este último extremo cabe una reflexión, hace unos años este humilde cronista vaticinó que el horror francófono estaba en auge por la particularidad y la mirada de sus jóvenes cachorros, a raíz de lo expuesto en las primeras líneas me atrevo a decir que en España una nueva generación está instaurando una nueva manera de acercarse al fantaterror y al thriller: mirando a lo que somos y de donde venimos.
F. Javier Gutiérrez ha dado un paso muy importante triunfando en un festival de renombre con una propuesta que encoge el estómago gracias a su nihilismo poético y su virulencia exacta. No lo piensen ni un minuto más, vayan al cine más cercano a disfrutar de esta obra extraordinaria, por desgracia quizá solo dure tres días en cartelera. A ver ese boca-oreja, ¡que se haga notar!
|
|
IMÁGENES Y DATOS RELACIONADOS |
| Click en las imágenes para ampliar |
 |
|
Título: Tres días
Director: F. Javier Gutiérrez
Intérpretes: Daniel Carnadilla, Víctor Clavijo, Mariana Cordero, Eduard Fernández.
País: España
Año: 2008
Producción: Green Moon Productions
|
|
| |
|