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Crónica del domingo 19 de julio
Se clausura la XXII edición de la Semana Negra de Gijón ’09
Semana Negra de Gijón ’09
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La Semana Negra de Gijón del 2009 se acaba. La carpa del Encuentro acoge la ceremonia donde se entregan los premios literarios del festival. Premios que se hacen tangibles en una estatuilla que recibe el nombre de Rufo. Siempre hay uno especial, con el que los organizadores premian la labor y el trabajo de entidades ajenas. En esta ocasión el Rufo especial ha sido para la Empresa Municipal de Transportes de la ciudad de Gijón.
Es este el turno de hacer balance. Taibo comienza que éste resultaba a priori un año complicado en cuento a lo técnico, pues el cambio de recinto nuevamente supuso nuevas construcciones, desagües e infraestructuras costosas. También había otras complicaciones, esta iba a ser una Semana Negra en una economía de crisis. Pero la realidad manda, y ella se encargó de arrasar todos los miedos.
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Crónica del sábado 18 de julio de 2009
La realidad tangible que construye la Semana Negra se va acabando
Semana Negra de Gijón ’09
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Se presenta “1969”, la novela de Jerónimo Tristante, en la carpa A Quemarropa de la Semana Negra de Gijón y con la compañía de J. R. Biedma.
Cuenta Tristante que uno de los mayores placeres de un escritor es poder cambiar de época, que las novelas son pequeñas máquinas del tiempo que sirven para visitar otras realidades. Se trasladó a 1969 porque es el año de su nacimiento y también porque quería dejar aparcado al policía Victor Ros que protagoniza sus novelas. Lo ha cambiado por su antítesis: Julio Alsina, un policía alcohólico, de los perdedores con raza, manso, abandonado por su mujer y ninguneado en el trabajo. En Navidad lo llaman porque una prostituta se ha caído desde el campanario de la catedral. Este hombre, que lleva el fracaso pegado a la piel de forma congénita, iniciará una investigación que supondrá su rehabilitación personal.
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Crónica del viernes día 17
Literatura rabiosamente combativa en la Semana Negra de Gijón
El Don Manuel es el otro centro neurálgico de la Semana Negra de Gijón. En ese hotel viven durante estos días los escritores. El bullicio de la mañana comienza pronto, antes de las ruedas de prensa puedes verles desayunando con ajetreo en el interior o tomándose la primera cerveza del día en su terraza, más sosegados. Después vienen las entrevistas, una mesa con un café y una grabadora por medio para establecer el juego de las preguntas y las respuestas. La comida de después en la que siempre se puede ver una mesa amplia en la terraza que fluye cordial de diálogos y peripecias. Es el último relax antes de tomar el trenecito que les llevará hasta el recinto. Comienza una actividad agitadora que termina otra vez en los salones del Don Manuel. Entre copas y distensión se charla de nuevo. Puede surgir un karaoke, o simplemente el tiempo compartido con los compañeros mientras se calma la sed que producen las palabras que se dicen y se escriben. Y cada uno de ellos va trasnochando lo que puede o lo que quiere, sabiendo que mañana volverá a ser un día tan interesante como el que van dejando atrás.
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Sábado 18 de Julio
Fallo de los premios de la Semana Negra de Gijón ’09
Semana Negra de Gijón ’09
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Durante la mañana se anunciaron los ganadores de los premios literarios de la Semana Negra de Gijón. Salvo el premio de relato policíaco que se organiza en colaboración con el Ateneo Obrero de Gijón se trata de premios detrás de los cuales no hay retribución monetaria. El mecanismo que se sigue para ellos es en varias fases. Existe un grupo numeroso como de un centenar de escritores que durante el año van nominando las novelas que les parecen interesantes. Tienen que ser libros escritos en español y editados el año anterior a la edición actual de la Semana Negra; el hecho de no haberse editado en España no elimina la participación de dicha obra. La organización de la Semana Negra los va leyendo y aplicando los criterios de selección. Las novelas seleccionadas se entregan a los jurados que se forman siempre con escritores que asisten a la edición del año, preservándose su identidad. Se puede decir que son unos premios transparentes, que nunca se apoyan en elementos extra-literarios.
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Crónica jueves 16 julio
La novela negra al abordaje de la política en la Semana Negra de Gijón
La tarde en la Semana Negra de Gijón comienza puntualmente -los hay que califican esta puntualidad extrema como prusiana-, a las cinco, en la carpa del Encuentro con una nueva tertulia: “La novela negra al abordaje de la política”. No he explicado estos días pasados como funcionan las tertulias, voy a ver si lo soluciono hoy. Los contertulios se sientan construyendo un círculo en el centro de la carpa y alrededor de ellos el público. Hay dos micrófonos que se van pasando entre los autores para que lo que ellos expresen se pueda oír por todos. La tertulia la abre Paco Ignacio Taibo II y, al final, también la cerrará. Cuando alguno de ellos quiere intervenir pide el turno al moderador que lo tiene en cuenta para uno de los micrófonos que están circulando. Así durante una hora. Ya sé por qué no lo había contado hasta hoy, es un mecanismo demasiado sencillo como para entretenerse dando vueltas alrededor de él.
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Crónica del miércoles 15 de julio
Tiempo de exilios y memorias, en la Semana Negra de Gijón ’09
La Semana Negra de Gijón avanza, a su ritmo, dentro de una vorágine uterina que va fogocitando a unos escritores mientras otros desembarcan. Siento que el miércoles es el día que más cambian los rostros, como si hubieran repartido media semana entre unos autores y otros. Pasado el ecuador, voy conformando mis recuerdos y anécdotas que la harán irrepetible en mi memoria.
Hoy finalizó la tertulia “Historiadores/Historias” en la carpa del Encuentro. Paco Ignacio Taibo II arrancó contando las premisas que se autoimpuso a la hora de contar la biografía del Che Guevara. Son sin duda básicas, la de investigar y verificar cada trozo de documentación, incluyendo las leyendas negras, pues desconfiar de las fuentes resulta síntoma de buena salud. Es un deber con los lectores, con los personajes y con uno mismo como autor. Saberlo todo se hace importante, independientemente de que se utilice el conocimiento completo después, en esa hora del mano a mano con la narración. Saberlo todo para olvidar lo que uno quiera a la hora de contarlo, pero sin perder la perspectiva de la honradez, no se puede mentir abusando de la credibilidad del lector.
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Crónica de la Semana Negra de Gijón ’09
Leyendo a Paco Ignacio Taibo I en la Semana Negra
Semana Negra de Gijón ’09
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Aunque La Calzada es un barrio obrero y por tanto periférico de Gijón, acercarse desde otros lugares de la ciudad es sencillo. Son cuatro las líneas de autobuses habituales que llegan hasta allí, a las que, para la ocasión, se ha unido una nueva línea como servicio especial de la Semana Negra de Gijón. Existen múltiples títulos de viaje, que exceptuando al efectivo, van sobre diferente tipos de tarjetas, que además todas ellas son recargables. Sobre el plástico conviven los bonos de viajes, la tarjeta monedero de transportes o la propia tarjeta ciudadana de Gijón que acercándolas al lector del autobús te descuenta el viaje y te indica tu saldo restante. Cómodo y efectivo.
Al bajarte del autobús una escultura de cartón de una mujer fatal escalando una torre de libros te da la bienvenida a un camino con casetas a los lados, es cuestión de tomarlo y dejarlo en la carpa del Encentro. Hoy continúa la tertulia sobre “Historiadores/Historias” que se inauguró ayer. Mientras me acomodo veo a Fernando Marías fotografiándolo todo, es un escritor inquieto, expectante, sin perderse un detalle. Los tertulianos se enfrascan en defender sus posturas sobre la elección de los temas, que no es totalmente inocente, ya que seleccionan sobre lo que quieren escribir, no para narrar la verdad, sino su historia. Así, con estas premisas, la objetividad hablando en términos medios se va por el desagüe. Hay algo en lo que todos coinciden, en decir que la novela histórica exige mucho trabajo.
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Crónica de la Semana Negra de Gijón ’09
El placer de escuchar a Tariq Alí
Hay dos señas de identidad de la Semana Negra de Gijón que no he encontrado en ningún otro sitio, ya sean ferias de libros o festivales de cine. La primera de ellas es la coexistencia de una dualidad insospechada. Basta ver el plano para hacerse un lío. Existe un espacio para actividades literarias, musicales y sociales que son las diferentes carpas culturales. También una feria del libro con sus casetas. Hasta aquí todo natural, pero después llegan los puestos de venta al puro estilo mercadillo, restaurantes, bares de copas, chiringuitos y recinto ferial con sus atracciones mecánicas. Públicos diferentes que se cruzan y se mezclan o no, que vienen y van, que se entienden o no se ven, que se paran y charlan y escuchan y se divierten o no. Polos opuestos que se tocan desde el respeto.
La segunda seña es la proximidad con los escritores, esa sensación de que todos formamos parte de una misma historia y que vamos hacia el mismo puerto empujando un barco en el que cada uno que lo elija puede subir. Si durante la charla te giras puedes ver en la silla de al lado, entre el público como tú, a Luis Sepúlveda, y si diriges los ojos hacia el fondo de la carpa tal vez veas a Tariq Alí ligeramente inclinado hacia un traductor que le le va contando la tertulia que se desarrolla en el centro, o a Paco Ignacio Taibo II pidiéndote un bolígrafo para apuntar algo que le ha dicho Eduardo Monteverde. Cercanía convertida en naturalidad muy propia también de esta ciudad.
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Crónica del domingo 12 de julio
Semana Negra de Gijón: "La cosecha de Samhein", de J.A. Cortina, la trama de García Jambrina y la voz de Yampi
Luis García Jambrina y Fernando Marías
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La Semana Negra de Gijón continúa. La primera actividad de esta tarde de domingo me la impone el azar por el simple hecho de no poder evitar pasar por la carpa del Encuentro. Se trata de la presentación de La cosecha de Samhein escrita por José Antonio Cotrina y publicada en la editorial Alfaguara. Es la primera parte de una trilogía. Aunque inicialmente estaba pensada como una novela única, según la iba escribiendo, el autor se fue dando cuenta de su excesiva extensión y decidió trocearla. La obra se mueve dentro de los parámetros de la literatura juvenil fantástica. La historia comienza una noche de Halloween cuando doce jóvenes entre 14 y 15 años son abducidos en otro planeta hasta que llegue la luna roja, acontecimiento que desconocen cuando ocurrirá. Su supervivencia en la ciudad se ve amenazada por los monstruos que la habitan. En palabras del autor, la ciudad es un personaje más que se va descubriendo a lo largo de la narración, a la vez que se va contando su historia, llegando a convertirse en una pieza clave. A la hora de escribirla José Antonio Cotrina ha tratado de seguir la máxima de hacer creíble lo imposible.
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Arranca la Semana Negra de Gijón 2009, con Zombies, novela histórica, novela fantástica, música, 11M y derechos humanos
Jorge Iván Argiz con David Camus y con Javier Bolado
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Aunque el viernes 10 fuese la inauguración oficial, realmente la Semana Negra de Gijón comienza el sábado. El pistoletazo de salida, en mi opinión, siempre lo dispara la primera tertulia. A las cinco en punto, en la carpa del Encuentro, como ocurrirá todos los días hasta el próximo sábado. Parece que las tradiciones no se rompen nunca aquí, pero a veces, unas pocas, algo varía, la tertulia de hoy no la modera Paco Ignacio Taibo II. Su lugar lo ocupa un joven, despierto y audaz, de nombre Jorge Iván Argiz. Tocaba hablar de Zombies, así que los tertulianos se enredaron en si los muertos vivientes daban miedo o no, lo terrorífico que resulta tener enfrente algo con lo que resulta imposible razonar, lo que representan, la enfermedad, el impulso que les rige, su función de masa, la dificultad en que se convierte individualizarlos o convertirlos en héroes... Algunos contertulios desbordan ingenio, están también los provocadores natos que se nutren de esos otros a los que la ingenuidad les lleva a tomarse en serio cualquier cosa y los menos, quienes lucen una esquirla de pedantería como metralla de guerra. De todo hay y a la vez todo es necesario en este oficio de escribir y contar.
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